La abuela de la actriz Irma P. Hall le contaba que venimos al mundo como un jarrón vacío que vamos llenando de flores que otras personas depositan en nosotros. Y que no debíamos dejar el mundo sin corresponder, repartiendo a nuestra vez todas esas flores.
Para la historiadora Susan Williams compartir conocimiento es como respirar: da vida a pensamientos e ideas.
También, la activista medioambiental Joanna Macy aconsejaba ser generosas con nuestros puntos fuertes y habilidades, pues no nos pertenecen en exclusiva y, además, se enriquecen al compartirlos.
Fue ese espíritu el que me hizo iniciar hace 21 años un ritual en el que cada mañana compartía, por email, una frase inspiradora con mis clientes. Sentires y saberes de personas tan brillantes como, quizá, desconocidas que nos hacen pensar y progresar.
Después, en 2008, comenzamos a volcarlas en un blog. Y más tarde a compartirlas en la web y nuestras redes. Porque, como escribió Virginia Woolf, un placer así no se disfruta a menos que sea compartido.
Donde sea
La cita de hoy pertenece a un poema de 1973: «Wherever», de Muriel Rukeyser.
En 1943, Muriel Rukeyser escribía otro poema: “In a War on All Fronts”. En sus versos dice que la enfermedad es generalizada en nuestro tiempo. Y que arden, en nuestras mentes divididas, las fiebres del beso de la discordia que lleva confusión a la tierra. Nos polarizamos.
Cuarenta y tres años después, el grupo Génesis cantaba “Land of Confusion”, donde nos invitaba a trabajar por un mundo mejor con las manos y los recursos que se nos dieron.
Otros cuarenta años han pasado y seguimos habitando esta tierra de confusión. Una Babel que León XIV describe en su encíclica “Magnífica Humanitas” y a la que opone el espíritu comunal, colaborativo, creativo, de siembra y de nutrición, al que canta Muriel Rukeyser en “Wherever”. Ese espíritu por el que todas estamos aquí, atreviéndonos a pensar, a realizar y a compartir.
Buen día y provechosa semana.


